marzo 29, 2004

Susurro a un cordero

"Corderita linda, de algodon en rama, te quiero.
Eres suave como la espuma y bella como la mariposa.
Tienes los ojos negros y las orejitas largas.
Tu boca es como al mora robada a la zarza.
Te quiero tanto que junto a mi cara coloco la tuya
y estrecho tus lanas. Corderita blanca de algodon en rama."

Hoy aun siento ganas de esperar, de confiar en que Dios me dara el tiempo preciso para actuar, me siento seguro y me temo que ya no podria cambiar eso. Por fin oigo silencio, calma, y espero en el Señor la sabiduria y paciencia para que mi corazon persista en su ambicion. Que reine en mi alma la decision de amar y de jamas rendirse de nuevo, y todo esto, pasa gracias a ti. Gracias.


"Amigo del alma, te quiero asi: siempre niño. No pierdas el candor de tu mirada. Juega conmigo que, al jugar, mi corazon se hace tuyo, todo tuyo; y el tuyo, todo mio, todo. te quiero asi, pequeño."