abril 05, 2004

doy gracias a Dios, de que me dio la oportunidad de hacer que valiera la pena quedarme al congreso, saber que no fue una perdida de tiempo y fue de alguna manera recompenzado el sacrificio de un fabuloso viaje que me perdi. Hoy pienso diferente, y eso lo tengo muy claro. Ahora hay cosas nuevas en que pensar, y nuevas maneras de sentir.
Tambien aprendi a llorar, y supe que llore por lo unico mas grande por lo que se podria llorar, por darme cuenta realmente lo que fue el sacrificio de Jesus por nosotros, y que tan poco hago o hice por valorar su entrega. Depende de lo que haga de ahora en adelante, en si todo esto que ha pasado sea parte de mi vida, o si lo boto de nuevo a la basura, pero despues de todo, se que Dios no me dejara.
No importa cuanto dejemos de creer en Dios, el jamas dejara de creer en nosotros.