abril 21, 2004

Hoy estoy en paz, escuchando como mi alma canta desde sus adentros,
todo lo que escucho se desvanece y se vuelve musica, como la melodia que acompaña a una pelicula,
pero es mi vida.
En esta tarde de luz blanca, te recuerdo. Tu memoria me desprende una sonrisa,
y los cuerpos se mueven a compas lento, pues sereno es el pensamiento y es el ritmo.
Escucho la voz de un hombre con guitarra, hablando de amistad,
amores y mesas. Lo medito atento y me secuestra en su mundo de ensueño y ternura,
esperando por siempre quedarme en ese lugar o de prolongar inutilmente sus momentos.
Pero alguien ingenuo, me rescata y me condena,
devolviendome al ruido monotono del dia comun,
rodeado de vicios y demonios, inspirado por la desesperacion
y carencia de corazon.
Notas claras, recuerdenme quien soy, a quien pertenezco. Llevenme
a ese hombre de amor y guitarra. Tomenme ustedes, oracion y
esperanza, a aquel que simpre es, y siempre esta.
Diosito lindo, escucha mi propio susurro, secuestrame en tu amor
y jamas me dejes ir.
Esperare yo siempre en ti, mantenme asi contigo.